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bala perdida

 

 

 

 

Cuatro textos
de Jorge
Paolantonio


 

Jorge Paolantonio (Catamarca, Argentina, 1947). Poeta, narrador, dramaturgo. Entre 1973 y 2017 ha publicado diecinueve colecciones de poesía, la primera es clave para abrir las pajareras y la última Tigre/Tigre (antología español-francés). Tiene editadas seis novelas (dos traducidas al inglés e italiano) y cuatro volúmenes de teatro (que incluyen diecisiete de sus obras estrenadas). Entre otros, recibió los premios Nacional-Regional de Poesía, Municipal de Poesía de Catamarca, 1o. de Novela Ciudad de Buenos Aires, Internacional SoleLuna (Milán), Nacional Poeta Luis Franco, Nacional Esteban Echeverría; y el Diploma D.F. Sarmiento, máximo galardón del Senado Nacional. Traducido al inglés, catalán, francés, italiano, griego, rumano y japonés.

 

 


ah, los caballos...

ah, los caballos que pastan en mis sueños
no quieren otra hierba que los versos
descartados de un poeta campesino

 

 

 


Hoy he comido
pan de muerto

 

escaleras arriba suena el rito de la fiesta
criaturas con alas de maguey o mezcalina
caracoles de panteón y vas subiendo
ornado el altar aguamiel de las deidades
y vas subiendo subiendo vas subiendo
pulquería dios menor cueva de versos
botana generosa en cuencos y platillos
arriba espera dios el dios de la parranda
amasando un bolillo que copiará tu forma
rebosándola en luz y sangre azucarada
hoy habrás comido para tu propia dicha
tu pan de muerto en casa del poeta


para don Mario López en San Luis de Potosí.

 

 

 


como si vieras...


Dcomo si vieras mi revés más oscuro
me atrinchero empiezo a confesar
en voz muy baja como un susurro
las veces que rogamos por amor
las partidas y ausencias en amor
los silencios cosidos al costado del amor
dentelladas heridas rasguños cicatrices
en fin lo que se oculta cuando alguien
habla feliz en primera persona del plural

 

 

 

 

Astilla

 

No se turbe vuestro corazón, Ni tenga miedo
Juan 14

 


el río sigue pasando por el ojo miope de mi memoria
aguas de hielo y apenas un relincho estoy allí
somos felices a pesar de las grietas en la galería
y la tormenta que Wagner encargará para matarnos
vemos el horizonte la línea ardida de los cerros
cómo avanza la noche con un violón desafinado
odio la monotonía de las cigarras el chicharral
me clava su astilla temo perder lo que me asiste
desnudo me levanto ciego bajo las cortinas

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

C O M E N T A R I O S