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AGUA PARA CHILPANCINGO, PROMESA QUE NO SE CUMPLIÓ

Demanda de agua en Chilpancingo. Protesta recurrente. [Foto: Yener Santos]

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El 13 de abril de 2012, el ahora expresidente Enrique Peña Nieto estuvo en Chilpancingo y en Acapulco como parte de su campaña a la presidencia del país. Ese día, en la capital, asumió su compromiso número 20 de un total de 266 que hizo en todo el país y que firmó ante notario público. En Chilpancingo su compromiso fue dotar de agua suficiente, e igual, lo firmó ante el notario Emilio Ortiz Uribe.

«Te lo firmo y te lo cumplo» era, entonces, uno de sus slogan de campaña del candidato priista. Pero Peña Nieto se fue este 1 de diciembre, sin cumplirle a los chilpancinguenses, que siguen sumidos en la crisis por la escasez de agua potable.

Peña fue el candidato de la coalición Compromiso por México, formada por el Partido Revolucionario Institucional (PRI) y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM); también se comprometió ese día en el puerto de Acapulco a rescatar el Acapulco tradicional; asimismo, ofreció un Tianguis Turístico «alternadamente», compromisos que cumplió a medias.

En su segunda visita, el 18 de mayo del 2012, Peña Nieto estuvo de nuevo en Acapulco, y prometió que las fuerzas federales seguirán «velando por la seguridad de los habitantes de Guerrero el tiempo que sea necesario hasta tener condiciones de orden paz», así como ampliar y mejorar la red de agua potable en ese puerto.

Durante su visita a la capital del estado, Peña Nieto expresó que su mayor compromiso es dar al país «un nuevo rostro, cambiar el rumbo y devolverle la esperanza al pueblo mexicano».

«Queremos impulsar el cambio, porque en lugar de ir para adelante, desgraciadamente hemos dado pasos para atrás», dijo entonces Peña Nieto ante unas 10 mil personas reunidas en la Plaza Primer Congreso de Anáhuac.

Fue en ese mitin cuando Peña Nieto firmó su compromiso número 20, para ampliar el servicio a las colonias que carecían de red y el abasto suficiente para todas las familias de Chilpancingo. 

Sin embargo, el presidente que entregó el gobierno este 1 de diciembre, no les cumplió a las familias de Chilpancingo, y el desabasto de agua es uno de los principales problemas que enfrenta la capital, sobre todo en la temporada de estiaje que comienza en el mes de febrero y termina a finales de junio.

Derivado del compromiso de campaña que hizo Peña Nieto en la capital, en enero del 2013, el entonces gobernador Ángel Aguirre Rivero informó que la Comisión Nacional del Agua (Conagua), autorizó los primeros 450 millones de pesos «para arrancar la rehabilitación del sistema de agua potable de Chilpancingo».

Dijo que para garantizar el abasto suficiente de agua potable para los habitantes de la ciudad, «en breve arrancarán los trabajos de rehabilitación del sistema hídrico, para lo cual el gobierno federal ya autorizó los primero 450 millones de pesos».

Ese día, (el 7 de enero de 2013) Aguirre Rivero y el entonces presidente municipal Mario Moreno Arcos inauguró el teatro al aire libre de la alameda Granados Maldonado, y el gobernador Aguirre entregó dos camiones recolectores de basura y tres pipas para la distribución de agua potable en colonias de la capital que carecen del sistema de red.

El 22 de marzo de 2017, el presidente Peña Nieto y el gobernador Héctor Astudillo entregaron la ampliación y mejoramiento de plantas y red de agua potable en la Planta de Rebombeo Estación Las Cruces en Acapulco, y entonces el presidente informó de la rehabilitación de las líneas de conducción del agua en Chilpancingo.

El gobernador agradeció al presidente Peña Nieto la inversión de 489 millones de pesos en Chilpancingo para mejorar y ampliar la red de agua potable, obras que, dijo, incluirán la rehabilitación de todos los sistemas y para dotar de más agua a los habitantes de la capital del estado.

El presidente Peña Nieto destacó, por su parte, que las obras de Chilpancingo y Acapulco fueron un compromiso de campaña. «Y hoy estoy cumpliendo», aseguró.

Sin embargo, en Chilpancingo el ex presidente de la República incumplió al pueblo de Chilpancingo su promesa de campaña de incrementar el abasto de agua potable y garantizar el servicio para todos. Aun cuando la Conagua anunció en enero del 2013 la autorización de 450 millones de pesos para la ampliación de la red y el abasto de agua en la ciudad, las familias capitalinas siguen sin suficiente agua en sus hogares. El dinero se esfumó.

Juventino Valdovinos Santibáñez, de la colonia Lomas del Marqués, es una de las víctimas del incumplimiento. A seis años de la promesa del entonces candidato priista, en su colonia, que es uno de los 35 asentamientos en donde se introduciría la nueva red, están abandonados los dos terrenos donde se construirían los tanques de captación del agua que nunca llegó.

Don Juventino cuenta que cuando se enteraron de que su colonia era una de las 35 que serían beneficiadas con la ampliación de la red, los vecinos comenzaron a realizar los trámites ante la Comisión de Agua Potable, Alcantarillado y Saneamiento del Estado de Guerrero (Capaseg), que les elaboró el proyecto en el que los colonos han gastado más de 10 mil pesos, principalmente en copias, porque cada paquete les cuesta hasta dos mil pesos. «Son paquetes de nueve o diez planos, y tenemos que sacarle a todo el paquete completo», detalla el representante de los colonos.

Cuenta que también se apresuraron a conseguir los terrenos en donde se construirían dos tanques de almacenamiento del agua, uno en la parte baja de donde se surtiría a otras colonias y para bombearla a otro que se construiría en la parte alta de su colonia para distribuirla a las familias de la Lomas del Marques.

El primer terreno lo donó el propietario del fraccionamiento y el segundo fue comprado con cooperaciones de las familias de la colonia Lomas del Marques en 35 mil pesos.

El presidente del comité asegura que han gastado aproximadamente 80 mil pesos en total, pero que todo quedó en proyecto. «Vinieron a prometernos que nos iban a meter el agua, y todo se quedó ahí. Los gobiernos  (municipal y estatal) han estado peleándose entre sí, echándose la culpa uno al otro; y los que realmente pagamos por todo somos nosotros los que necesitamos los servicios, sobre todo el agua que es lo más importante», reprocha ahora don Juventino.

La colonia Lomas del Marqués se ubica al oriente de la ciudad, en la salida rumbo a Tixtla. Allí, habitan unas 85 familias que destinan un promedio mensual de entre 560 y 700 pesos (según el lugar donde vivan) para comprar agua en pipas que tienen un costo de 280 pesos la de tres mil 500 litros en la parte baja, y 350 en la parte alta de la colonia.

Mientras que el agua para tomar o para lavar los trastes tiene un costo de 15 pesos el garrafón y una familia de cinco personas tiene que comprar 18 garrafones por mes, por lo que eroga por lo menos 270 pesos mensuales, como es el caso de don Juventino Valdovinos.

Dice que con los altos costos del agua no pueden darse el lujo de sembrar plantas y menos plantar árboles para reforestar la zona; además, el agua sucia que utilizan para lavar la ropa o los trastes la reutilizan para echarle a la tasa del baño. «No podemos darnos el lujo de utilizar agua limpia para eso», dice sarcástico.

El representante de la colonia Lomas del Marques asegura que en su casa, en la que habitan cinco personas, destinan unos mil pesos al mes para comprar agua en pipas y de garrafón, pero que el costo se incrementa para las familias que viven en la parte alta porque allá la pipa que a él le cuesta 260 pesos, aumenta 100 pesos más porque los piperos argumentan que hay más pendiente y que está más lejos y, como consecuencia, gastan más gasolina.

 

Una falacia la promesa de Peña Nieto

 

A casi siete años de la promesa de Peña Nieto, el presidente de la colonia Lomas del Marques se queja de que fueron engañados, pues ninguna de las 35 colonias en las que se ampliaría la red de agua cuenta con el servicio.

En el caso de su colonia, sólo quedó en proyecto, mientras a unas 12 de la parte noreste, ubicadas hacia la salida a la comunidad de Huiteco, la Conagua y Capaseg solamente instalaron la red a finales del 2015, pero a más de dos años los colonos siguen sin el servicio porque no hay de donde les surtan el agua. En esta situación se encuentran las colonias Ricardo Flores Magón, Ahuiyuco, Panórmáica, San Lucas, Gobernadores, y la parte alta de la colonia Ignacio Manuel Altamirano.

«Al parecer todo se quedó en promesa, No hay agua. Aquí sólo hay proyectos. Nos dijeron que (el agua) la iban a traer de Mezcala; después que de Mochitlán, pero son puros comentarios, no hay nada serio, los proyectos quedaron en el aire, no hay obra”.

Para don Juventino, la promesa de Peña Nieto fue una falacia. «No sé cómo le pensaban hacer para traernos agua aquí a estas colonias si los que viven en el centro donde ya hay red se quejan de que no tienen agua; y eso que pagan el recibo. Hoy nos damos cuenta de que sólo fueron promesas para tener votos», reprocha el representante de colonos.

«Que yo sepa, cuando hicieron el estudio, tenían proyectado introducir la red a unas 35 colonias, y de ésas no tiene agua ninguna», recapitula.

Por la zona donde vive don Juventino también se encuentran sin agua las colonias El Mirador del Marques, Altos del Marques y Cumbres del Marques, en donde igual la introducción de la red de agua se quedó en el puro proyecto, y por lo menos aquí, recordarán siempre al presidente que se fue este 1 de diciembre.

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