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Brenda Escobar:

UN PASO ADELANTE EN LA BÚSQUEDA DE JUSTICIA

Brenda Escobar y su abogado. Precedente. [Foto: Hercilia Castro]

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Brenda Escobar Sánchez, reportera del periódico El Sur, de Acapulco, logró la semana pasada que se vinculara a proceso a los responsables de la agresión que sufrió el 1 de junio de 2017, cuando cubría, en su calidad de reportera, una audiencia del caso de homicidio de la doctora Adela Rivas Obé.

Para Brenda la justicia sí existe, aunque aclara que fue ella y su abogado quienes tuvieron que investigar y aportar pruebas para llegar a que una jueza aceptara el delito de amenazas.

La audiencia del miércoles 23, en la que un grupo de reporteros y reporteras acompañamos a Brenda, fue para que se vinculara a proceso su caso. Es la segunda ocasión en menos de un año que la acompaño al Palacio de Justicia. El 1 de junio de 2017, acudimos para que ella levantara su denuncia en el Ministerio Público del Fuero Común, momentos después de que la amenazaron familiares del presunto homicida de la doctora Rivas.

Tanto para Brenda como para las demás reporteras, Zihuatanejo no es un sitio fácil para trabajar, en especial por el ambiente machista donde todos compiten, como si fueran gladiadores, por las pocas noticias que hay. Aun así, Brenda, a quien conozco desde hace años que comenzó a laborar en el periódico El Sur, es de los contados reporteros que han sido imparciales y, sobre todo, que dan voz a las causas populares.

Brenda tiene años, ella misma lo dice, que prefirió dejar la nota roja; ante todo da prioridad a sus hijos, a su familia. Además, que ha recibido amenazas en otras ocasiones, motivo por el cual se ha vuelto quisquillosa. Aun así, es solidaria.

A la 1:00 de la tarde que entrabamos a la audiencia, nos encontrábamos con los compañeros más cercanos. Fernando Arriaga, de TV Azteca; David Obscura, de Novedades Acapulco; Alejandro Alvarado, de La Voz de Zihuatanejo; Sandra Quintero, de Mega Noticias, y Leonardo Peralta, del periódico ABC de Zihuatanejo.

La asistencia, para generar presión y darle ánimos a Brenda, aunque ella no necesita ánimos, su valentía le sobra para resistir.

«Mi mensaje para los compañeros es que el nuevo sistema de justicia sí funciona, que no nos quedemos callados, que lamentablemente no tenemos que luchar sólo contra quienes nos agreden, sino que tenemos que luchar contra los ministerios públicos, porque ellos tienen miedo de judicializar la carpeta, no sé si porque no se sientan preparados o porque no hay dinero de por medio», dice después de que la jueza de Control y Enjuiciamiento Patricia Solano Hernández vinculó a proceso su caso.

Medio en broma, recomienda a su abogado, Édgar Adir Bautista Muñoz, quien empujara su caso, aunque lamenta que fue ella y el defensor quienes se dieron a la tarea de aportar pruebas, pues la fiscalía en ningún momento se vio activa.

En los hechos, Brenda cubría una audiencia del caso Rivas Obé, cuando al salir el imputado, ella, en calidad de reportera, trató de hacer una fotografía, pero uno de los familiares del detenido trató de arrebatarle el celular en funciones de cámara para que no hiciera la toma.

El asunto no paró ahí. La esposa del imputado amenazó a la periodista: «Te va a cargar la chingada», y le advirtió que investigaría sus datos.

Por si fuera poco, ambos agresores trataron de impedir que Brenda abordara a su automóvil.

Ese mismo día, la reportera acudió a la agencia del Ministerio Público a interponer la denuncia.

El abogado Bautista Muñoz recalca un dato: «Es el primer asunto que se vincula en el estado (de Guerrero), primero que es un delito que se comete contra un periodista; desgraciadamente, la Fiscalía (General del Estado) no ha hecho alusión o no ha tenido ánimos de judicializar otra carpeta».

Precisa que ésta fue una audiencia inicial, la cual tiene las etapas de vinculación, imputación, medidas cautelares y medidas complementarias. Y la carpeta es la C31/2018.

El proceso fue por el delito de amenazas que ejercieron los familiares del imputado en el caso de la doctora Rivas Obé contra la periodista el 1 de junio de 2017.

Por eso, Brenda exhorta a los periodistas a no quedarse callados, a resistir en el país más peligroso del mundo para el periodismo, en el tercer estado donde reportear puede costar la vida. También, recalca al nuevo fiscal a que se le den recursos a la titular de la Fiscalía Especializada en Atención a Delitos Cometidos Contra Periodistas para que haga su trabajo, ya que ante la carencia de presupuesto, los ministerios evaden su responsabilidad.

Sabe que sólo con recursos la Fiscalía podrá hacer justicia en casos como la privación de la libertad que sufrieron los periodistas Fabián Ortiz Trigo y Mario Maldonado en Petaquillas mientras cubrían un hecho noticioso, en los casos de agresiones, y en los homicidios, como fue el caso de Cecilio Pineda Birto.

«Ha quedado un precedente a nivel estatal: sí hay justicia a favor de los periodistas, pero se tienen que concientizar los agentes del ministerio público de que somos un grupo vulnerable, de que somos un gremio que estamos expuestos a que nos agredan; y lo que necesitamos es protección y justicia para que podamos hacer bien nuestro trabajo», dice.

El miércoles 23, pasada la tarde, Brenda y su abogado apenas salían de la audiencia para ir a comer. Algo nada raro en la vida de un periodista.

Brenda, como en el caso de muchos periodistas de la entidad, ha sido amenazada desde varios frentes, pero 2017, que fue un año de múltiples ataques y homicidios contra los comunicadores. Vive para contarlo, y exigir como todos los periodistas de México, justicia.

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