OPINIóN #909

El 7 de julio de 2007, en sesión secreta del Consejo Nacional del SNTE fue elegida por unanimidad presidenta vitalicia y se le otorgó «voto de confianza» para designar a los secretarios seccionales de la organización gremial más numerosa de América Latina con más de un millón 500 mil afiliados. Este acto fue la muestra incuestionable y plausible del gran poder que había logrado amasar con los años. No había en los hechos nadie de la clase política de entonces que no le manifestara sus respetos y rindiera pleitesía...

En las circunstancias actuales, es más que evidente la necesidad de repensar la educación y los espacios de la cultura, porque para los sectores más vulnerables no hay otra salida más que la que pueda estar estrechamente asociada a la tarea de educar. Si esto es así, hay que pensar lo que no se había pensado: ¿Qué significa ser maestro o maestra en este siglo XXI?  ¿Cómo podemos pasar de la centralidad del currículum a una educación sustentada en los problemas emergentes del contexto de la escuela, para poder potenciar un pensamiento crítico? ¿Cómo hacer de la escuela el espacio de ruptura con la pobreza de pensamiento?

Da nada valió de que, luego de ungida, Coral Mendoza emitió un comunicado en el que decía: «Expreso mi gratitud infinita a mis compañeros, amigos y ciudadanos y les pido su apoyo y confianza en este proyecto, que se distinguirá por la unidad». Las gracias, de en balde, se las dio, que ni las recibieron «sus compañeros», los impugnadores, quienes aducen que representan a los perredistas de su municipio y a los votantes de su municipio, o cuando menos en ello, pues aseguran que todo mundo aborrece a Coral… menos Efrén Adame Montalván, el candidato priista y su gente.

La realidad  nos ha colocado como el segundo estado más violento del país. Las instituciones públicas están colapsadas. La población tiene que recurrir a la protesta para ser escuchada y medianamente atendida. Ninguna dependencia pública tiene recursos disponibles para atender las demandas más urgentes de una población sumergida en la pobreza, el analfabetismo, bajo condiciones insalubres, con el hambre a cuestas y deambulando por las calles polvorientas del desempleo.

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