Información
A seis meses de la alternancia:

EL ABASTO DE AGUA EN LA CAPITAL, PEOR QUE ANTES

Bloqueos a calles del centro. La ciudadanía exige agua. [Foto: José Luis de la Cruz]

A+
A-

Durante su campaña por la presidencia municipal de Chilpancingo, el entonces candidato Antonio Gaspar Beltrán habló de atender once problemas prioritarios: seguridad, tránsito y vialidad, transparencia y honestidad, suministro de agua, recolección de basura, empleo y oportunidades, calles limpias y en buen estado, alumbrado público, atención y eficacia administrativa, participación ciudadana, y justicia laboral y techo presupuestal.

En tanto, el 30 de septiembre, en su toma de protesta, se comprometió en su plan de trabajo de cien días, a atender el problema que enlistó en el número cuatro de sus prioridades: el del desabasto de agua potable.

Dijo: «Vamos a trabajar para llevar a los chilpancinguenses el mayor suministro de agua posible, desarrollaremos un proyecto técnico y financiero para habilitar la operatividad de la Comisión de Agua y Alcantarillado de Chilpancingo (Capach), construiremos el Consejo Ciudadano de Capach, en donde los ciudadanos organizados, los colegios de ingenieros, arquitectos, contadores, así como los empresarios, sean los que vigilen y evalúen las políticas de la paramunicipal».

En segundo término anunció que propondría el reglamento de aguas y sustentabilidad hídrica, y que realizaría el estudio para definir los requerimientos que permitan eficientar el suministro de agua en el municipio.

Otro de sus compromisos fue informar el estado que guarda la Capach en materia financiera y administrativa, así como las alternativas de solución a sus problemas internos.

Seis meses después, la paramunicipal se ha convertido en una de las áreas del nuevo gobierno más ineficientes, tanto administrativa como operativamente, y los habitantes de Chilpancingo nunca antes habían sufrido como ahora la escasez de agua en vísperas de la temporada de sequía.

Los bloqueos a las calles y al propio edificio del ayuntamiento son la mejor muestra de la inconformidad ciudadana con esta situación.

Tan sólo de febrero a marzo se contabilizaron cuando menos cuarenta bloqueos a calles de la capital, en puntos donde nunca antes se había recurrido a esa medida de presión.

Entre las zonas donde más ha habido bloqueos y protestas están el barrio de San Mateo, las calle Heroico Colegio Militar, Leona Vicario; el libramiento a Tixtla, la colonia CNOP sección A y B, la calle 5 de Mayo, el centro de la capital, la colonia Progreso, la Guerrero, la colonia del PRI, la del PRD, la calle Galeana, colonia Indeco, Los Sauces, Los Ángeles, Indeco, San Francisco, San Antonio, además de colonias de las partes altas, como San Rafael Norte, Callejón del Tío Nacho y Vista Hermosa.

En esos lugares es común que desde las nueve de la mañana los vecinos cierren las calles con cubetas y pancartas con anuncios: «No hay paso porque no tenemos agua», «Queremos agua», «Solución al abastecimiento de agua», «Disculpe la molestia, vecinos».

La inconformidad de los colonos obedece a que llegan a estar hasta un mes, o en algunos casos hasta tres meses, sin agua, y sin que la Capach los atienda.

Las mismas autoridades estiman que unos cien mil habitantes de la capital carecen de agua, principalmente en las colonias ubicadas al sur, al oriente y el centro de la capital.

A mediados de marzo, la Capach advirtió mediante un comunicado que durante los meses de abril, mayo y junio el problema de escasez se agravará por la baja captación de agua en las tres fuentes principales, debido a la temporada de estiaje.

«En los meses de abril, mayo y junio la capital del estado se verá afectada por la disminución del nivel de las tres fuentes principales que abastecen la ciudad: el sistema Mochitlán, Acahuizotla y Omiltemi, las cuales tienen una producción mínima del vital líquido que tanto requerimos», informó la Comisión

Ante tal situación, la paramunicipal anunció que durante la temporada de estiaje harán llegar el agua a los vecinos en pipas de diez mil litros que fueron entregadas por la Comisión de Agua Potable Alcantarillado y Saneamiento del Estado de Guerrero (Capaseg), lo que implica una solución emergente y no para resolver el problema de fondo.

El 14 de abril de 2012, en una concentración masiva en el zocalo de Chilpancingo como parte de su campaña por la presidencia de la República, Enrique Peña Nieto firmó ante notario público el compromiso de resolver el problema del agua en Chilpancingo. Fue una de tantas promesas que incumplió.

Al problema de la incapacidad de los directivos del organismo, se suma el saqueo de las administraciones anteriores, lo que provocó que al inicio de la actual administración no se contara con recursos ni para solventar prestaciones a los trabajadores, los cuales, a principios de marzo, pararon labores y 'tomaron' las oficinas de Capach por más de una semana.

Desde la administración del priista Mario Moreno Arcos, el gobierno federal anunció una inversión de 663 millones de pesos para el mejoramiento del sistema de agua entubada, lo que garantizaría el suministro de setecientos litros por segundo para la capital; sin embargo, los recursos no fueron utilizados para las obras prometidas.

El 24 de marzo, el presidente municipal Gaspar Beltrán informó sobre la reactivación del pozo T5, ubicado en Mochitlán –que llevaba dos años sin funcionar–, del cual se extraerían sólo cuarenta litros por segundo para la ciudad.

En Capach tampoco hay recursos para el pago a la Comisión Federal de Electricidad (CFE), por el suministro para el sistema de bombeo en el caso de las fuentes de Acahuizótla y Mohitlán.

Según datos de la paramunicipal, la administración está prácticamente en quiebra financiera, «porque se mantiene la cultura de no pago» y con una nómina abultada, que mensualmente requiere de cinco millones de pesos para el pago de sueldos.

Además, el organismo arrastra pasivos financieros con la CFE de diez millones de pesos por el consumo de energía eléctrica que generan los sistemas de bombeo de agua desde las fuentes de captación hasta la red de distribución de la ciudad. Recientemente, el Ayuntamiento aportó un abono de dos millones de pesos para pagar una parte del adeudo, lo que permitió la reanudación del servicio eléctrico y con ello, el abasto de agua.

Los cortes al servicio por la CFE son constantes y es otra causa por la que los usuarios se quedan sin agua, por los adeudos de la Capach, y el servicio se reanuda hasta que el gobierno estatal aporta los recursos emergentes.

El alcalde Antonio Gaspar informó que está en vías de ser firmado un convenio con el gobierno del estado, que permitirá la llegada de recursos económicos para pagar los consumos de energía eléctrica.

Sin embargo las soluciones son siempre emergentes y no se ven planes y acciones que resuelvan el problema a fondo y a largo plazo. Las que se anunciaron en el pasado, todas quedaron sin cumplirse, como dos de las que planteó el actual alcalde Gaspar Beltrán el día de su toma de protesta. «Vamos a trabajar para llevar a los chilpancinguenses el mayor suministro de agua posible, desarrollaremos un proyecto técnico y financiero para habilitar la operatividad de la Capach)», dijo.

COMPARTIR:

EnTwitter EnFacebook EnGoogle+
anterior | INDICE
ver carton

Ediciones anteriores

Close