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EL DESASTRE ADMINISTRATIVO LO CREÓ EL SNTE: DELEGADO SINDICAL

Profesor Julio César Hernández. El dedo en la llaga [Foto: Kau Sirenio]

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La entrega de plazas docentes a allegados y operadores políticos de los gobiernos en turno, generó un boquete financiero al gobierno estatal. Pero lejos de solucionar este problema, crearon plazas por contrato, en las cuales hay miles de maestros que no han cobrado desde hace un año.

El anuncio del gobierno federal de no pagar a maestros que no estén en el Fondo Nacional para la Nómina Educativa (FONE), provocó que empezara a movilizarse la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación en Guerrero (CETEG).

Pero éste no es el unicó conflicto que enfrenta en estos días el sector educativo de Guerrero. La falta de pago a maestros por contrato, desde que se puso en marcha la reforma educativa del gobierno anterior, es otro problema que el gobierno del estado no ha resuelto. De hecho, hay personal docente administrativo que no han cobrado desde hace un año, mientras que otros no tienen nombramiento para estar frente a grupo, porque la mayoría de estas plazas fueron entregadas por acuerdos políticos de la Sección XIV del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE).

El delegado sindical de la zona escolar 44, Julio César Hernández Aldama, habla en entrevista con Trinchera del conflicto que se avecina, y pone el dedo en la llaga del desastre administrativo escolar en Guerrero.

Culpa a la Sección XIV de provocar el descontrol en la entrega de plazas. «Con tal de recuperar terreno del que fueron desplazados por la CETEG, se encargaron de repartir plazas a amigos y recomendados de los políticos afines a ellos», acusa.

Julio César Hernández venía denunciando al supervisor de la zona escolar 44, Raúl García Ramírez, por corrupción, pero éste no ha sido removido de la zona, gracias a la protección del delegado regional educativo Acapulco-Coyuca de Benítez, Alfredo Miranda Vergara.

El delegado sindical dice que el supervisor sigue trabajando sin ningún problema, porque no sólo tiene el cobijo del delegado regional, sino el del jurídico, que no han resuelto el conflicto a pesar de que se les entregó la documentación hace más de un mes.

«El problema educativo en Guerrero tiene que ver por la opacidad de la Secretaría de Educación Guerrero (SEG) en la entrega plazas cuando no tenían techo financiero, pero aun así lo permitieron por los acuerdos políticos que venían estableciendo, pero que no han resuelto porque así les convienen», explica.

Agrega: «El reparto de plazas era problema que venían arrastrando desde que se descentralizó la educación en el país; de ahí, el gobernador en turno aprovechó esta coyuntura para favorecer a familiares y amigos de los altos funcionarios. Y cuando ya no tuvieron más plazas que repartir empezaron con maestros de contratos. La política emprendida no es para resolver el problema, sino para aniquilar la educación en Guerrero, porque ése es el fin de la reforma educativa».

Entre plática y chascarrillo, el maestro de primaria cuestiona la dinámica de la SEG para reemplazar a los profesores que se han jubilado con la reforma educativa. «A partir de las jubilaciones, se suponía que se liberarían más plazas o que éstas fueran ocupadas por docentes basificados. Pero no fue así. Esas vacantes, los supervisores y delegados regionales la aprovecharon para maestros por contratos, porque se siguió con los lineamientos de la reforma educativa de Peña Nieto».

«Eso no es todo –señala Hernández Aldama–, la SEP-SEG no tienen maestros con perfil, ni aulas que respondieran las necesidades de los niños. En muchas de las escuelas los padres de familias tienen que pagar maestros y cooperar para reparar las aulas, porque las autoridades educativas se desentendieron de la educación y se ocuparon en entregar contratos sin nombramientos, y como consecuencia, hay bloqueos de los papás para demandar mayo recursos para la zona».

El conflicto del que habla Julio César Hernández Aldama va más allá, porque la SEG no ha resuelto un solo problema en el sector educativo, si bien es cierto que se entregaron plazas por contrato, pero sin nombramiento; y el resultado es el ausentismo en el centro de trabajo, porque los docentes por contrato tienen que tramitar sus nombramientos para poder cobrar.

Además, el burocratismo en las delegaciones regionales que retarda el trámite por meses o hasta un año. «Varios compañeros que llegaron por contrato tienen que abandonar la plaza después de trabajar un año, porque no se les paga. Sabemos que los maestros contratados fueron recomendados por los excandidatos del Partido Revolucionario Institucional (PRI) que perdieron en las elecciones a cargo popular en la jornada electoral de 2018», revela.

En la zona escolar de Hernández Aldama laboran 17 personas entre docentes y administrativos y 124 basificados que suman 141. De los 17 contratados hay alrededor de ocho maestros que no han cobrado desde que llegaron a la zona.

«Hasta la fecha hay varios compañeros que están por contrato que no han cobrado desde hace un año, porque algunos de los casos fueron contratados por acuerdos políticos, por representantes de partidos políticos, en especial del PRI, y por la dirigencia del SNTE. Como consecuencia de esto dejan en estado de indefensión a los maestros de base, la plaza por contrato no genera movimiento escalafonario», explica.

Con la entrada en vigor de la reforma educativa –añade Julio César–, inició la apertura de plazas por contrato semestrales, para cubrir las plazas que fueron dejando los maestros que se jubilaron. Pero este mecanismo violenta los derechos laborales de los maestros que tienen antigüedad de diez hasta quince años de servicio.

«Lo que hicieron es resolver el problema con contratos, pero en Guerrero tuvo otro fin, porque la SEG lo hizo para ayudar al SNTE a recuperar espacios que había perdido. Cómo te van a explicar que en las zonas escolares donde los institucionales tienen dominio es donde más maestros por contrato llegan y lo hacen para que no haya corrimiento escalafonario, porque tienen miedo de que la CETEG entre en la zona», expone.

Agrega: «Pero, además, lo hacen porque sólo así la SEG puede controlar a la disidencia. Lo que sí te puedo decir es que en la zona donde la CETEG tiene presencia no llegan maestros por contrato; ahí los compañeros han cerrado filas para defender los derechos laborales».

Dice que en la zona donde el SNTE pierde elecciones para delegados sindicales, los supervisores y los ‘institucionales’ crean comité sindical paralelo para desconocer a los de la CETEG. «En mi zona escolar tenemos problemas con el supervisor Raúl García Ramírez, porque él no está viendo las necesidades reales de cada centro de trabajo. De las doce escuela de la zona escolar, el supervisor ha hecho de todo para mantener el control vertical y lo hace porque tiene el apoyo del jurídico de la SEG, así nunca vamos a avanzar para resolver el problema educativo», prevé.

«Si no resuelven los problemas que se crearon con la entrega de plazas fuera del FONE, va a ser muy complicado resolver otro problema que se nos avecinan, que es la de contrato, o de lo contrario si los padres de familia y maestros no se organizan, después vamos a estar lamentando que pudimos haber detenido la privatización educativa y no lo hicimos. En Acapulco ya hay escuelas donde los papás pagan a maestros porque el gobierno federal y estatal se tiran la bolita entre ellos», concluye.

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