Información
Gonzalo Molina:

LOS AÑOS DUROS DE LA PRISIÓN

Gonzalo Molina. Convicción. [Foto: José Luis de la Cruz]

A+
A-

Gonzalo Molina se mantiene firme, a pesar de los cinco años que lleva en prisión. «Podrán encarcelarme físicamente, pero mis ideas, mis pensamientos y mi corazón jamás los van a poder encarcelar. Ésos vivirán libres por siempre», sostiene el promotor de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias - Policía Comunitaria (CRAC-PC) de la Casa de Justicia Mi Patria es Primero, recluido en el penal de Chilpancingo.

Gonzalo Molina es acusado de delitos como robo agravado, portación de armas de uso exclusivo del Ejército, terrorismo y secuestro. Pero a cinco años de encierro tiene la esperanza de que pronto la jueza que lleva su caso resuelva su libertad absolutoria.

Molina González es uno de los líderes de la CRAC-PC detenidos durante el periodo de Ángel Aguirre Rivero como gobernador de Guerrero, junto con el policía comunitario de la Casa de Justicia de Zitlaltepec municipio de Metlatónoc, Samuel Ramírez Gálvez; el promotor en Ayutla Arturo Campos Herrera, y la en ese entonces comandanta de la policía comunitaria de Olinalá y ahora senadora por el Morena, Nestora Salgado García. Todos libres, menos él.

A Gonzalo lo detuvierno el 6 de noviembre de 2013 en Tixtla, en un retén de la carretera federal Chilpancingo-Chilapa, frente al internado Adolfo Cienfuegos y Camus. En ese momento, él y otros dirigentes exigían la libertad de la comandanta Nestora Salgado, que había sido detenida en agosto de ese mismo año.

 

Esperanza

 

Gonzalo dice que el gobierno le fabricó diez causas penales; en ocho de ellas ya fue absuelto, y las otras dos ya cerró los procesos y espera pronto la sentencia, de la que asegura será libertad absolutoria, porque demostró que no hay delito que perseguir, además de que la CRAC-PC es legal y legítima, que merece respeto de los poderes ejecutivo, legislativo y judicial, como lo marca la ley 701 de Reconocimiento, Derechos y Cultura de los Pueblos y Comunidades Indígenas del Estado de Guerrero, y el artículo 2 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

En entrevista con Trinchera, desde la cárcel de la capital del estado, el promotor dice que espera la resolución de la jueza, porque los que lo acusaron se desistieron, no ratificaron su declaración argumentando que desconocían que la policía comunitaria estaba dentro del marco legal.

Explica que en su defensa metieron probanzas como actas de asambleas sobre la constitución de la CRAC en Tixtla y la licencia que lo acredita como promotor y vocero de la Casa de Justicia del Paraíso.

«La resolución tiene que ser absolutoria, si la jueza… depende mucho de la jueza… pueden ser unos quince días o menos. Ya depende de ellos», comenta.

Sobre el tiempo que ha estado en prisión, dice: «A lo largo de cinco años conocimos lo que realmente es el sistema de justicia que implementa el estado, muy duro, muy drástico, no hay tal reinserción social. Las personas que han estado en las cárceles salen con más odio, y no hay reinserción social. Lo pudimos constatar».

Aun estando preso, Gonzalo supo que sus ideales no podían morir, que debía transmitir todo lo que había aprendido en la lucha fuera del penal; además, su sentido de hacer comunidad hizo que dentro de la cárcel fundara una «escuelita», como él la llama, a la que denominó Escuelita Sembrando el Conocimiento, donde entre los mismos presos enseñaban a otros compañeros a pintar, a tejer huaraches, cuadros, alentando que entre ellos no hubiera egoísmo, sino que compartieran conocimientos.

 

La salud de Gonzalo

 

Gonzalo lamenta que durante estos cinco años su salud se deterioró a raíz de la huelga de hambre que hizo en junio del 2015 por más de 20 días, con el fin de obtener su libertad.

En un principio, Gonzalo Molina estuvo preso en el penal del Altiplano en el Estado de México, pero con la huelga de hambre logró que lo trasladaran al reclusorio de Chilpancingo.

«(la huelga) me ocasionó que se me agudizara la gastritis; ahorita padezco de una gastritis aguda, lo que como me inflama; son consecuencias de esta lucha que he llevado», resalta.

Apenas en diciembre del 2016, le practicaron una cirugía para extraerle cálculos de la vía urinaria y del riñón.

 

La invitación de partidos políticos para darle su apoyo

 

Gonzalo comenta que durante su reclusión lo visitaron diferentes actores políticos para brindarle su apoyo, pero lo rechazó. Se trata, dice, de políticos del PRI, PRD y Morena, que fueron con el fin de invitarlo a que hiciera algunas declaraciones a favor de ellos, para poder recibir su apoyo.

«Quiero decir que esta lucha ha sido muy limpia. Aquí han venido personas de diferentes partidos a tratar de invitarme que yo hiciera algunas declaraciones, incluso algunas propuestas, pero jamás he cedido», afirma.

Agrega: «Ante toda esta situación, nuestra CRAC es independiente, autónoma, fuera de partidos políticos; se rige a través de asambleas, a través de los usos y costumbres, y de esa manera es esta lucha».

En el caso de la exintegrante de la CRAC en Olinalá y ahora senadora Nestora Salgado, lamenta que desde que salió del penal no ha tenido acercamiento con ella.

«Gonzalo ya terminó su proceso; esta libertad no se la vamos a deber a nadie, a nadie en particular. Hay personas que han estado de cerca conmigo, apoyándome, y es a ellos a quienes les debo esta resistencia, porque me han permitido a través de su visita, a través de las necesidades que tengo, apoyándome, se las debo a ella», dice.

Gonzalo Molina siempre ha tenido en mente que cuando salga de prisión lo primero que hará es regresar a Tixtla para hablar con sus compañeros, con los pueblos y ver si ellos quieren continuar «la lucha de un mundo mejor», a través de las asambleas, de las autoridades electas.

Sabe que si sus compañeros le dan un nuevo nombramiento o le piden que continúe como promotor lo va a aceptar, porque se debe a su pueblo. Y opina que así deberían de ser los gobernantes de nuestro estado y el país.

«Siempre le he dicho a los compañeros que así tenemos que continuar alentándonos para seguir construyendo, trabajando en ese sentido, la reeducación no solamente de nosotros, sino también de nuestro pueblo; porque la seguridad allá afuera está muy dura. Entonces, necesitamos trabajar para construir una sociedad, en el futuro, más armónica, pero para ello tenemos que poner todo esfuerzo. Eso es a lo que yo invito a mis compañeros», remarca.

Y lanza otra invitación. Es al gobierno, a que respeten las leyes que amparan a los pueblos originarios y comunidades indígenas.

A lo largo de estos cinco años, Gonzalo Molina ha dicho en reiteradas ocasiones que lo han dejado solo, organizaciones sociales y de derechos humanos, que los únicos que han permanecido a su lado son sus compañeros de Mi Patria es Primero, así como el Comité por la Libertad de los Presos Políticos del Estado, y su familia.

COMPARTIR:

EnTwitter EnFacebook EnGoogle+
anterior | INDICE | siguiente

Ediciones anteriores

Close