Bala perdida #941

BORDES TRASHUMANTES

Pero antes juremos así: váyase / la tierra toda entera con nosotros, / igual que un rebaño insensato, / a otros lares las cruces cambiar...

SERMÓN DEL MIGRANTE

Declaro: Que mi amor a Centroamérica muere conmigo. / Francisco Morazán (Testamento) / Y Dios también estaba en exilio, migrando sin término

EL HOMBRE DE LA CASA

Primero Leyla pensó que eran nubes de tormenta; había visto ya un rato antes esas manchas más oscuras que la noche pegadas al horizonte y le había entrado un miedo horroroso a morir en medio del océano, y sobre todo a no ver nunca a su hija, a haberla llevado casi nueve meses dentro de sí, sintiendo su peso, sus movimientos, la vida que iba creciendo en ella, y no llegar a ver su cara, ni a sentir su boca prendida del pecho. Leyla había vomitado varias veces en el fondo de la barca; no fue la única.

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