OPINIóN #925

En Guerrero existe un antecedente de una comisión de la verdad (Comverdad), que se encargó de investigar las muertes y desapariciones forzadas de más de 532 campesinos y profesores de ciudadanos guerrerenses durante el periodo de la guerra sucia, a los que se vinculó al movimiento guerrillero de Lucio Cabañas Barrientos. En ese tiempo, el combate que realizó el gobierno lo hizo con la intervención de más de 25 mil efectivos militares con el propósito de localizar y abatir a los seguidores y simpatizantes del profesor Cabañas. «Identifíquenlos y extermínenlos», ordenaban los mandos superiores.
El maestro Altamirano dejó las enseñanzas de que la mejor forma de servir a la patria era educándose y siendo un buen estudiante. También demostró que la cultura era el mejor espacio para la reconciliación nacional y por eso se convirtió también en el padre de la literatura nacional, convirtiendo a la literatura en un espacio de diálogo, donde se podían dirimir las diferencias.

Terminado el encuentro, López Rosas conversaba con algunos reporteros, entre ellos, el veterano periodista Ignacio Hernández Meneses. Al ver venir a Zeferino, López Rosas le soltó: «Cínico!, cínico!, cínico!».

Acompañado por Fernando Donoso y Gloria Sierra, el exgobernador pretendía pasar de largo, pero al escucharlo se desvió, lo encaró y le espetó: «¡Chingas a tu madre!». López Rosas enmudeció y no acertó a decir nada más.

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