Bala perdida #913

EVOCACIONES DE ELENA GARRO

El tiempo vivido en Iguala, la atmósfera campestre, las personas, la desesperanza serán los detonantes de su universo de creación, sus recuerdos aparecerán en cuentos, novelas, poemas y obras de teatro. En ese lugar del Estado de Guerrero, allá por el año de 1926 no había escuelas, su padre y su tío Boni fueron sus maestros, los primeros en pulir el diamante de la creación con libros y autores desde los griegos, latinos, medievales hasta el idealismo alemán y temas de “ocultismo”.

LA CARRETERA

Y entonces, de pronto, como si alguien hubiese dado una señal, llegaron los coches. Cientos de coches, miles de coches; pasaron y pasaron junto a él. Los coches, largos y negros, se dirigían hacia el norte, hacia los Estados Unidos, rugiendo, tomando las curvas a demasiada velocidad. Con un incesante ruido de cornetas y bocinas. Y en las caras de las gentes que se amontonaban en los coches, había algo, algo que hundió a Hernando en un profundo silencio.

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