opinión

El 28 de julio de 2003, en la región del río Papagayo se gestó un movimiento emblemático protagonizado por hombres y mujeres que habitan en el Acapulco rural y que viven fundamentalmente de lo que producen en el campo y lo que llegan a pescar en el río. Es un movimiento que nació a contrapelo de las políticas privatizadoras del gobierno federal y cuyo eje de su lucha se centra en la defensa de sus bienes naturales. Se organizaron al ver que la Comisión Federal de Electricidad (CFE) incursionaba sin permiso a su territorio, trasladando maquinaria pesada para realizar los trabajos previos a la construcción de la cortina que tendría una altura de 190 metros para almacenar el agua del río papagayo y edificar el megaproyecto de la presa hidroeléctrica conocida como La Parota.

Por encima de las múltiples protestas, reclamaciones e inconformidades de organizaciones sociales internacionales (el Alto Comisionado de Derechos Humanos de la ONU y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA) y nacionales (Comisión Nacional de Derechos Humanos), universidades (Nacional Autónoma de México, de Guadalajara e Iberoamericana), de un sinnúmero de organizaciones no gubernamentales y el rechazo activo e inobjetable de la ciudadanía mexicana, por indicaciones de Enrique Peña Nieto la Suprema Corte de Justicia de la Nación, máximo órgano de «impartición de justicia» en el país, declarará la constitucionalidad de la Ley de Seguridad Interior.

En diciembre de 2017, último mes del año, las declaraciones de Andrés Manuel López Obrador, virtual candidato de Morena a la Presidencia de la Republica, en el sentido de cancelar la llamada «reforma educativa» si llega a ganar las elecciones presidenciales, fueron objeto de una respuesta virulenta de Otto Granados Roldán, actual secretario de Educación Pública, quien llamó «orate» a AMLO, con lo cual evidenció, no sólo la carencia de argumentos para asumir la defensa de la política educativa del régimen, sino que tácitamente aceptó que la llamada reforma es, en sí misma, indefendible y también, de manera adicional, que sólo tiene como respuesta el insulto, para poder tapar el enorme desastre que representa el Sistema Educativo Nacional (SEN)...

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