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Por: Eduardo Yener de los Santos

Arturo Campos Herrera:
la prisión como advertencia
contra luchadores sociales

Arturo Campos en la carcel de Ayutla. [Foto: Eduardo Yener. de los Santos]
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Acusado de dos presuntos secuestros, el líder mixteco orginario de Ayutla Arturo Campos Herrera cumplió el 1 de diciembre cuatro años en la cárcel. De cuatro causas penales que le imputaron, tres de ellas ya se resolvieron a favor de su inocencia; queda una pendiente, por secuestro, pero las presuntas víctimas no reconocen a Campos Herrera como su agresor.

El consejero de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias-Policía Comunitaria (CRAC-PC) de la Casa de Justicia de El Paraíso, municipio de Ayutla, fue detenido el 1 de diciembre del 2013 en Chilpancingo, tras su participación en un mitin político con el  que daba inicio la campaña denominada «Por la defensa de nuestra vida y libertad», acción que contemplaba 12 días de lucha para la liberación de presos políticos.

Cuando ingresó a la carcel, Arturo Campos contaba con 42 años de edad, ahora tiene 46. En estos cuatro años, ha padecido torturas, y su caso ha servido de advertencia para los líderes sociales que continúan en la organización social.

De acuerdo a información de prensa, Arturo Campos se dio a conocer públicamente en1997 cuando comunidades ñu’saavi y me’pha, a través de la  Organización Independiente de los Pueblos Mixtecos y Tlapanecos, denunciaron el caso de 11 hombres de la comunidad de El Camalote, municipio de Ayutla, que fueron esterilizados con engaños por parte de personal de la Secretaría de Salud estatal.

En 1998, Arturo Campos también defendió y acompañó a las viudas de la masacre de El Charco, cometida por elementos del Ejército mexicano, y denuncio la agresión sexual cometida contra Inés Fernández y Valentina Rosendo, también a por militares.

Fue elegido  consejero de la CRAC-PC de la Casa de Justicia de El Paraíso, y en el año 2013, lo apresaron en Chilpancingo, para encarcelarlo en un penal de máxima seguridad. Posteriormente, tras denuncias jurídicas y públicas del Centro Derechos Humanos Tlachinollan, lo trasladaron a la cárcel de Ayutla, donde actualmente se encuentra, en espera de que que en los próximos días consiga su libertad.

 

Mensaje desde la carcel

 

El lunes 27 de noviembre, diversos dirigentes sociales de Guerrero, encabezados por Tlachinollan, ingresaron al Cereso de Ayutla para reunirse con el reo comunitario, al que se le permitió dialogar dentro del penal con los representantes de las ONG y con un grupo de periodistas.

Desde ahí lanzo el siguiente mensaje.

«No tengo por qué estar encerrado, lo mismo que Gonzálo (Molina) y Samuel (Ramírez). Y tampoco deben acudir a Tlapa a firmar los seis compañeros excarcelados. Las 43 personas que presuntamente me acusaron de secuestro, ninguna ratificó su denuncia frente a mí ni frente al juez. Al contrario, me dijeron que firmarían cualquier documento para lograr mi libertad».

«Ahora que salga de la cárcel me sumare nuevamente al movimiento social, porque ya demostramos que mi caso, es una injusticia por parte del sistema de justicia penal. Estar aquí es una tortura, porque tengo abandonada a mi familia.

«Mi encarcelamiento es para mandar un mensaje de que hay una criminalización  contra la CRAC y contra todas aquellas organizaciones que luchen por la defensa de las comunidades. Aquí en el Cereso de Ayutla, no hay gobierno; no sufrí maltrato físico, pero sí psicólogico, a pesar de llamarse Centro de Readaptación, en estos cuatro años a mí jamás me enseñaron nada. No hay canchas para deporte o bibliotecas para leer; incluso no hay baños.

«En cuanto a la alimentación, mejor ni hablemos; siempre nos dan de comer un huevo con siete tortillitas de máquina. Yo soy mixteco y como memelas, salsa y frijoles; ni siquiera eso son capaces de darnos. En realidad el sistema de justicia del gobierno está más jodido que el de nosotros los indígenas; en la CRAC-PC, todos comemos lo mismo, tanto los que juzgan como los policías».

«El gobierno debe voltear a ver los penales de Guerrero, al de Ayutla, por ejemplo. Yo puedo hablar de lo que pasa aquí, porque hay presión social; pero hay compañeros adentro que no tienen voz. Me siento con esa obligación de denunciar, porque sigo sosteniendo que no hay otra alternativa que la lucha. Por eso ahora que salga seguiremos en el movimiento”.

 

Caso por resolverse

 

El área jurídica del Centro de Derechos Tlachinollan informó a través de amparos federales, tres de las cuatro causas penales contra Arturo Campos Herrera, han quedado resueltas, y sólo queda pendiente una que podría resolverse en los próximos días, con lo cual, el líder indígena uqedaría en libertad.

La causa pendiente es por delito de secuestro en agravio de 43 personas, y se ventila en el distrito judicial de Morelos, con sede en Tlapa. El  proceso se encuentra en etapa de cierre. Se espera que este lunes 4 de diciembre, la defensa de Arturo Campos entregue las conclusiones y faltaría la fecha de audiencia de visita para la sentencia definitiva.

El organismo defensor de derechos humanos sostiene que se ha probado que Arturo Campos realizó retenciones en su calidad de autoridad bajo el sistema comunitario de la CRAC-PC, que tiene legalidad en la Ley 701 de Guerrero y el Convenio Número 169, de la Organización Internacional del Trabajo.

El abogado Vidulfo Rosales Sierra, de Tlachinollan, considera que el actual gobierno del estado que encabeza el priista Héctor Astudillo tiene la oportunidad histórica de evidenciar las irregularidades en el proceso de justicia que emprendió en el 2013 el gobierno de Ángel Aguirre Rivero, y devolverle su libertad a Arturo Campos.

Y el abogado Fernando Rios, de la Red Nacional de Organismos Civiles Todos los Derechos para Todos, ha expresado que a «Arturo Campos se le ha transgredido y utilizado para criminalizar a los indígenas dentro de un supuesto de justicia penal que tiene fallas y que el Estado se niega a corregirlas».

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